
No se ría. Mantenga la calma. Se que es difícil pero inténtelo.
Ante usted y para usted, le muestro este escaso articulillo, en primicia, sobre un tema interesantísimo (no se vaya a reír que va usted muy bien): el Foro Romano.
Si la suerte acompaña (que sin ser engreído se que acompañará porque para algo me lo encargaron a mí directamente) verá la luz, esta amalgama de palabras, el mes que viene en la revista Alcazaba (una publicación más; la décima) a pesar de que la temática no acompaña ni tampoco la jodida extensión ( que en este artículo no ha podido ser menos). En fin, ahí va.
Hace ya algunos años, la profesora de latín nos mostraba la singularidad de la planificación urbanística de la antigua Roma: un trazado rectangular y cuadriculado, con series de calles que se cruzaban perpendicularmente formando una red viaria dominada por la simetría. Y en el centro de toda esta parafernalia, en el corazón mismo de la ciudad, el Foro.
Cualquier historiador, por mediocre que pueda ser, podría detallarnos con cierta precisión todo lo que componía el foro aunque nadie sería capaz de revelarnos qué se sentía al estar allí, los olores, los colores que predominaban ante los sentidos de los ciudadanos romanos.
Los negocios, las administraciones jurídicas, los templos religiosos, la prostitución, los comercios… y quién sabe si también nos encontraríamos al mismísimo César al caminar por sus calles. Nadie nos lo pude asegurar.
Aún así, Roma nos ofrece un recuerdo magnífico de todo lo que fue aquella clásica ciudad:
Una soberbia urbe que mantiene viva, tras largos siglos, la llama de lo que un día fue. Y desde su centro neurálgico, entre modernos spots publicitarios y restaurantes atestados de espaguetis y pizzas, la fuerza del imperio. El Imperio Romano.
1 comentario:
Si hay algo que me jode hasta límites insospechados es leerte.
¿Cómo te pueden pedir escribir un artículo sobre el Foro Romano, y tú vas y escribes un artículo como este, con sus preguntas sobre cómo sería, y quién estaría, y lo que evoca cada arco, cada relieve y cada putadita?
Como inciso, y que conste que no es por joder, pero no estás estudiando periodismo. Verás, tú tienes que ayudar a la gente a que se ayude ella misma, pero no tienes que escribir artículos sobre la Antigua Roma, ni cosas así. (Esto no quita que el artículo esté mu bien).
Y hablando de todo un poco, ¡qué bonita es Roma! (Ahora dices "pues no"). Te fostio, que hoy te me has rajao un poquito, y me has dejao con la miel en los labios ¬¬
Y na, que me quito el sombrero ante tu imaginación y tu labia. A cada uno Dios le da un don, pero tú eres tan abusón que le debiste de acojonar y te dió varios, porque si no... I don't understand.
Un abrazo.
P.D. ¡Me encanta la pizza, y los espaguetis! (Creo que sólo hace falta mirarme para ver que me gusta comer :D)
Publicar un comentario