martes, 17 de abril de 2007


Imagina que estas sin estar. Que despiertas sin despertar. Que duermes sin dormir.

Poco queda que contar. Atajar los caminos y reptar por los ríos.

Nada hay más increíble que nuestra propia credulidad.



ALCOBA


Cerró la mirada hedónica. Dos gotas de lluvia cegaban la alfombra de su cuarto, angustiada, iracunda (todo; para ella), empapada por el breve rocío desprendido a través de los pétalos de su flor (agraciada, aselvática).
El pequeño cervatillo revoloteaba entre las ruinas de las sábanas, inundadas, inadaptadas entre montañas. Un averno celestial en el septentrional lago de la agonía.
Océanos salvajes. Candente lava. Sobre la alfombra.

Los pelos enlanados recogían las bagatelas lujuriosas. Irradiante, ella, Alfombra, sonreía entre el triste crujir del sexo humano. Observaba. Una copula intranscendental. Como tantas otras acaecidas sobre el anciano colchón. Destellos cacofónicos.
Segundos:::::::::: Fuera.

Agotado sobre la vacuidad noctámbula, gemía mundanamente ante el bullicio de sus muelles. Cansado Colchón, vetusto Colchón. La supresión de la vida sobreviene a través del monótono peso de los años y de los hombres. Un cambio exigía años atrás. Otra piel, joven, femenina, felina que arrastrase sus nalgas sobre él. El tiempo apremia.
In nomine patris et…

Las lagrimas algodonadas. Abrazo pasional. Sábana enamorada. Semen mezclado con la supervivencia innecesaria de lo inmaterial. Odio administrado tras hartas horas de tortura. Su amado en agonía. Ella vestida de luto. Asesinos hombres. Bastarda fidelidad del macho.
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Agrietada por la absurda testarudez, Pared crepitaba. Gotelé derrocado por el amarillento ambiente. Nada perdura salvo el deseo; deseo de rencor, de venganza. Apuñalar con mil brochas de acero los inmundos cuellos humanos
Preparados. Apunten::::::…

Tendidos sobre el colchón, arropados por las sábanas. Los ojos sobre la pared, zapatillas sobre la alfombra beige.
Veinticinco años
Fidelidad, Respeto, Amor.
Verdugos de su entorno.
Hipócritas del amor.


1 comentario:

Ohkan dijo...

Bueno, antes que nada que sepas que me honra ser el primero en firmarte el blog.
Y luego decirte que me gusta esta entrada. La forma en que está escrita. El tema que trata...
El autor merece mi alabanza.

A la espera de la siguiente, puedes pasarte por mi flog, en elque puedes encontrar una bonita historia de amor entre una chica de negros cabellos y un joven príncipe que cabalga a lomos de su fiel bicicleta ;)